Sueño Fragmentado.
El propósito esta vez fue contar una historia basada en un hecho real... aunque los acontecimientos descritos no pasaron exactamente de esa manera (como muestra el relato). La verdad fue que acompañando un día a una persona, ella encontró parte de la carta rota y la
complemento con fragmentos encontrados el día anterior. Con respecto al contenido de la carta lo único que supe que era de amor, porque no la leí. Este evento me quedo dando vueltas en la cabeza por mucho tiempo hasta que escribí esto.
Un día al lado de un asiento envejecido,
encontré aquellos fragmentos de papeles rasgados,
revoloteando la secreta danza del viento,
palabras fragmentadas que casi quedan anónimas,
un encuentro inesperado que mis manos cosecharon.
Con paciencia reconstruí aquel tesoro,
una carta desamparada, brutalmente enmudecida,
pedazos de cielo ajenos abandonados en lo más
profundo de la ciudad, en la plaza de las hojas,
mientras el sol avanzaba lentamente hacia el ocaso.
Sentimientos expresados por la habilidad de la pluma, frases
profundas de emociones desterradas a un mundo de papel,
susurros fracturados unidos por el rompecabezas de la pasión.
Leí lentamente estas líneas de esperanzas y sueños,
cuando el cielo de la tarde se tiñe con su anaranjado color.
Línea a línea el tiempo quebradizo se detiene,
eterno ante las palabras ocultas de versos extraños,
que resuenan como un gran coro que se niega
a hundirse pesadamente en un silencio glacial,
momento invalido que traspapela mi mente.
Me pregunto que crueles manos ejecutoras
se transformaron en implacables verdugos.
Comienzo a despedirme de aquella carta mientras
suelto al fuerte viento aquellos retazos escritos
que caen derribados en un aletargado suspiro otoñal.
En este escrito trate de jugar con el tiempo, dándole un toque frío, otoñal, tratándolo de fracturar y volviéndolo a activar a medida que se desarrolla el escrito, fue uno de mis proyectos más ambiciosos, donde quise abarcar mucho, por eso lo encuentro muy cargado y no es uno de mis favoritos. Confieso que últimamente no he escrito nada nuevo... digamos que no he estado inspirado, en todo caso esta llega en el momento menos esperado. No como esos sin-gracia que se ganan en el café Moro o la ultima frontera a dárselas de neo-poetas.... jo jo
Como me vería con ropa “vintage” con una boina carreteada y lentes gruesos alternativos tomándome un café......
Me aburrí del chaleco vite.....










